20 de abril de 2014

No puedo más.

16 de marzo de 2014

CONFESIONES VOL. VIII

• Jorge, nunca hablo de ti en mi blog porque eres tan genial que no sé por donde empezar.
• Mi felicidad duró tres días y volvió a desaparecer, aunque vuelve a ratos.
• Sueño con salir por garitos punk en los que la gente lleve camisas de franela y donde vayan a tocar grupos cutres que hacen versiones de los Ramones.
• Los modernos/gente vacía sin personalidad que van hacia donde sople el viento me consumen la vida.
• Si estoy mal quiero que sea por algo. Si estoy bien quiero que sea por algo.
• Quiero tener razones que justifiquen mis estados de ánimo.
• Necesito huir de Guadalajara.
• Me muero por empezar la universidad y que mi vida comience a ser más interesante.
• Emociones venid a mi.
• Espero que el cambio que se está planeando triunfe.
• Creo en una sociedad en la que los jóvenes respetan a sus mayores y en la que realmente los vecinos saben con quien comparte la calle.
• En algún momento de mi vida quiero abrir un bar/pub/cafetería.
• Me estoy acostumbrando a estar vacía y cuando llegue el momento no sabré reaccionar ante la situación.
• La boda se acerca.

10 de marzo de 2014

Happiness.

Estoy muy feliz. No entiendo por qué. Una alegría inunda mi cuerpo y me dice que desde ahora va a salir todo bien. Pero no entiendo nada. ¿A qué se debe? Me siento como aquel que le da un golpe a la tele y ésta vuelve a funcionar pero no se sabe por qué. Así veo este momento de júbilo.
Quizá es que he aprendido a estar sola.
Pero este sentimiento de alegría, a la vez trae nervios, como si tuviese algo bueno por lo que estar así. Como cuando te gusta alguien y te es correspondido. Ahora estoy así, pero en verdad no es porque me guste alguien.
Vuelvo a no entender el mundo.

11 de enero de 2014

Es como vivir en una orgía y echar de menos hacerte una paja.

Lo dejo todo a medias. Los trabajos, los libros, lo que escribo. Todo ha cambiado rotundamente. Estoy más perdida que nunca. Es que no veo nada claro. Lo único que sí veo claro es lo sola que estoy. En todos los sentidos. Y eso es lo triste.
Llevo estancada desde los 14 en el mismo punto. O retrocediendo. Porque a los 14 al menos ligaba y ahora soy la amiga fea.
Necesito progresar. ¡NECESITO PROGRESAR! Y no puedo. ¿Por qué? ¿Qué es lo que me ata? Nada tiene sentido. Sólo siento rabia hacia el mundo y no puedo desahogarme con nada.
Siento como que nadie me aprecia. Ni como amiga, ni como persona. Es como si todos me diesen la razón para que me calle y ya. A nadie le importo. ¿Qué es lo que estoy haciendo mal? ¿Tan insoportable soy?
Quiero avanzar. Lo necesito. De verdad. Necesito que la vida me dé una de esas hostias con las que te espabilas o esto será permanente. Y eso es totalmente inviable.

1 de enero de 2014

Ha terminado otro año más. Nunca he comprendido del todo esta celebración. La gente cena en familia, sale de fiesta como si no hubiese mañana, se toman las uvas y se piden deseos. Pero por qué hacemos esto? No celebramos que termine un mes o una semana. No me parece ridículo celebrar el fin de un año, pero sí me parece exagerado hacerlo tan a lo grande.
Para el resto del mundo ha sido un gran año, pero yo creo que no. Sí,han pasado muchas cosas estupendas, pero desde mi punto de vista ver la degeneración de la sociedad de este 2013 me ha matado. Nos hemos convertido en máquinas hechas a imagen y semejanza de cuatro idiotas que mandan, tanto en lo político como en lo social. Hemos aprendido a pensar menos por nosotros mismos, a dejarnos llevar por la corriente y a despreciar los valores reales que debe tener una persona.
No estoy diciendo esto para ser la típica antisistema que nunca está de acuerdo, lo digo porque es la cruda realidad. Y creo que debemos cambiarlo.
Feliz 2014, sinceramente, que le dé mil vueltas al 2013.

17 de diciembre de 2013

Escandar Algeet, enamorándome desde siempre

A sudor y agosto, como un verano en Madrid pisando adoquines de cera,
empapados de hollín y ceniza en rededor del fuego pero sin dios o diosa de la lluvia para quien bailar.
Lo único
la cal y el serrín como tapando el olor y la miseria,
una capa de polvo en el cuentakilómetros,
dos lágrimas secas que parecen semen en tu mejilla y ratas sedientas entre los contenedores donde solíamos mezclar el kalimotxo.
Las telas de araña gotean como si estuvieran llorando una ausencia que no existe y la tristeza es la única que cree en la democracia porque siempre gana por mayoría.
Estoy bien a pesar de cada viernes,de que las últimas noches me he despertado soñando con playas,
de que me pongo a viajar cada vez que cierro los ojos.
No pasa nada. Es verdad que me siguen dando miedo las mentiras por lo profundo que pueden escarbar si las alimentas, lo fácil que lo ponen y cómo lisonjean un futuro irreal de cheques sin fondos hasta arrinconarte,
con un fusil de deudas apuntándote al pecho mientras te dan una máscara a cambio de tu verdadero rostro.
Es verdad que últimamente acaricio la soledad como quien ha domesticado un monstruo,
y le doy hachís y cerveza si se porta bien al final del día,
si mea cuando le saco a pasear,
si no me muerde al primer recuerdo.
El rope a dope consiste en recibir golpes contra las cuerdas,
en aceptar las ostias como quien asume su turno en el matadero con un cuchillo en la mano y piensa:
ya veremos, muchachos, ya veremos.Escupiendo de rojo su saliva.Destrozándose.
Mientras tanto.
Me verás entre los cristales anhelando heridas,
brillando.
Como el reflejo de tus pies bailando en la arena aquella noche de luna para dos.
Masturbándome porque quiero sentirme solo aunque no me dejes.
En tu balcón comprendí que soñar con volares soñar con suicidios,
y yo siempre he defendido las derrotas.
No pasa nada,
pero me preguntas por qué, pese a todo, sonrío y pienso
“cuestión de práctica”.
Pero no te lo digo.

25 de noviembre de 2013

Aunque ya no vayamos juntas a clase y nos veamos súper poco las tres juntas, quiero deciros que estáis más presentes que muchas personas a las que veo todos los días. Os súper quiero quechotes.

Respira un poco, sonríe aunque te tomen por loco.

¿Qué es peor después de tocar fondo? ¿Seguir cavando o echar raíces? No lo sé. Supongo que seguir cavando porque cuando echas raíces ya tienes claro que quieres quedarte, pero cuando sigues cavando es que quieres algo más, aunque sea malo, y por eso sigues.
Esta es la reflexión que se apodera de mi todas las noches y que no logro solucionar.
Es que cuando echas raíces, no tienes ningún objetivo, aunque sea el ir a peor, pero cuando sigues es como (sin el como) seguir removiendo entre tu propia mierda.
Ay. Sinceramente, ni si quiera sé por qué pienso en esto. Estoy lejos de tocar fondo, al menos más que antes.

8 de noviembre de 2013

Las cosas en casa son difíciles. Bueno, no es eso, es que mamá está hasta los huevos de todo. Y en especial de mi hermano pequeño. Sé que echa de menos Ucrania, nunca lo dice, pero es algo de eso que siempre se sabe. Si tuviese la posibilidad, haría que volviese una temperada, unas vacaciones en su casa, en casa.
Yo estoy bien. Según el libro de psicología de mis compañeros de clase podía sufrir narcisismo, un trastorno obsesivo-compulsivo, ser esquizoide o tener un trastorno de personalidad límite. No sé

24 de octubre de 2013

Soy estúpida porque hace meses que no escribo. Y no por falta de tiempo o ganas, es por simple dejadez.
En una entrada que iba a publicar en verano quería explicar que estaba a punto de tocar fondo y que a los 18 eso es muy triste. También iba a explicar lo que iba a suponer mi corte de pelo. Un nuevo comienzo.Pues bien, no ha sido así,bueno, no del todo. Este verano ha sido intenso, menos de lo que me hubiese gustado, pero he de decir que yo tampoco he puesto mucho de mi parte, cada dos por tres he estado de bajón sin ninguna razón en especial.
Mi relación con Estela florece cada vez más, con Estela y las chicas de Horche, tanto que ahora soy de su peña. Me alegra muchísimo eso. Después de lo del año pasado, esta oportunidad es genial.
Con Marta está pasando todo lo contrario. Cada vez somos más conocidas y menos amigas. Y no es por mi culpa.
Otro hecho relevante es que este curso en mi instituto hay un chico que.. Puff. Creo que es el amor de mi vida. Hablando ayer con Adri (un chico de mi clase, no mierda seca) le dije que a lo mejor sólo le he puesto cara a la fantasía de relación desde mi punto de vista, porque he imaginado el resto de mi vida con ese chico y es genial. En todos los sentidos. Lo malo de todo esto es que no nos conocemos y que las posibilidades de que salga mal, o ni siquiera sala, son muy muy altas. Y no quiero. Porque, de verdad, siento como una conexión. Aunque puede que sea todo producto de mi imaginación.
Retomaré la costumbre de escribir periódicamente. Esta vez de verdad.